Eres mi refugio, mi lecho, mi cueva.
Eres un palacio de elegancia extrema.
Un cielo de transparencia externa.
La luz, el espejo, el balcón, la maceta.
Elegancia, belleza, inquietud y sorpresa.
Antigüedad, conocimiento y solera.
Ardid, trampa, un techo de acogida suprema.
Eres el edificio más culto.
La cultura hecha papeles.
Los índices, los prólogos, los lomos.
Alimentación de lujo con su mesa y su silla,
sin fuego ni agua en la cocina.
Sólo pensamiento y palabra y letras y silencio y tiempo.
Eres...mi biblioteca.
