miércoles, septiembre 05, 2007

Alfaversos

Somos versos

letrados, tersos.

Algunos cortos,

otros extensos.


Breve

Penumbra de invierno,

gris eterno.

Poca luz,

día breve,

noche de nieve.



Copos de Mayo

Vuelan,

bailan,

flotan,

caen,

nievan de lado

los copos de Mayo.

Flor de cereza,

espuma de cerveza,

color de fantasma,

las alas de un hada,

el suelo de nata,

el cielo y la calma...

Vuelan,

bailan,

flotan,

caen,

nievan de lado

los copos de Mayo.



Chal de la China

Piel de gallina

y mucha pamplina,

piel de gallina

la gente fina…

Piel de gallina

yo no tendré;

si el frío llega,

me taparé.

Chal de la China

yo me pondré;

si el frío aprieta

me abrigaré.




Dedos

Separas los dedos

de tus dos manos:

miden casi un palmo.

Inténtalo ahora

con los de tus pies:

¡no va a poder ser!

Es inútil querer

imposibles hacer.



Espejo, espejito


Espejo espejito,

eres tú el más bonito

objeto de reflejo infinito,

que duplicas de noche la luna

y me embelleces a veces

cuando me ves entre luces

y en tu superficie dulce me meces

aunque te diga memeces.





Fantasmas

Se va el sol,

vuelve la luna,

se va el sol,

todo oscurece,

el tono azul

del cielo crece,

crecen las sombras,

hacen fantasmas

y sólo las flores blancas

se ven de noche,

las ilumina

una luz divina,

las ilumina
un haz de luna.




Guapa la lapa

Guapa la lapa,

se pega sin grapa,

y no hay saca-grapas

que libere a la lapa.

Guapa la lapa.




Hongos, setas, ¡qué gusto!

Nieve en el barranco;

el camino, blanco.

Huellas en el suelo,

buitres en el cielo.

Llegará el deshielo,

el calor al campo,

el color al bosque,

llegará septiembre,

y entre los pinos altos

y la humedad del musgo

brotará del suelo un lujo:

hongos, setas, ¡qué gusto!.





Idilio


Se convertía en mosto la uva

e intervino la levadura.

Y el vivo vino nació.




Julio

Se está cubriendo el cielo de nubes,

la brisa aumenta su velocidad,

la luz diurna deriva hacia la oscuridad

y los árboles danzan: ¡es un festival!.

Toman volumen y crecen y vienen y crecen

todas las nubes que los tratados describen,

las de nata, las de gasa, las de luz,

las de algodón, las de humo, las de hilo,

las de nieve, las de lana, las de lino,

las que bordan sus contornos con puntillas blanquecinas,

las opacas, las compactas, las traslúcidas,

las morosas, las borrosas y las indecisas,

las de los cuentos y leyendas,

las de los grabados medievales,

los óleos renacentistas,

los cielos de Sicilia,

los cuadros de batallas,

los fantasmas de las sábanas,

las aguadas inacabadas,

los sueños de las pantallas,

los grises del sol de medianoche,

las claras del huevo frito,

las enaguas de los camerinos,

el contorno de las manchas de humedad,

la transparencia de Venecia,

la expresión de ese ser que se ha perdido en la niebla,

las alas de una libélula,

el jazmín maltrecho por el viento,

y el mar que hoy se ha vestido de espejo.

Se ha cubierto el cielo de nubes

pero no se entera la luz solar,

los rayos batallan por no perder su lugar.

¡Ojo!, son ahora apartados y velados,

¿no tendremos un monzón oriental?

-¡no!, ni una tempestad tropical,

ni siquiera una tormenta de verano,

que ya el sol vuelve a ser dueño del espacio celestial-.

Retorna el azul de julio,

la brisa ha fingido

y las nubes… ya se han ido.




Kali

Inmóvil:

muchos brazos,

pocos abrazos.

Casi quieta queda Kali

cuando quieres contemplar

una diosa de la India

que presume en el altar.



Leyenda

Cuenta la leyenda que tres reyes orientales

contemplaban satisfechos sus posesiones terrenales.

Una noche clara y fría que metía oscuridad

en las ventanas ojivales de los astrónomos reales

ofreció una gran sorpresa a sus tres majestades.

Cuenta la leyenda que observaron una estrella

como antes nunca habían visto; enorme, con estela.

Cuenta la leyenda que emprendieron una ruta detrás de ella.

Cuenta la leyenda que aún ahora se pasean por terrazas

los tres reyes, por balcones y ventanas.

Que reciben muchas cartas.

Que se pasean por la Tierra,

regalando muchas cosas a los niños y a las niñas,

hijos e hijas de nobles y burgueses.

Y se olvidan, cuenta la leyenda, de los regalos

para aquellos que carecen de terrazas,

de balcones y ventanas,

para aquellos que incluso carecen de deseos y de casas.

Para los que no saben que es posible escribir cartas.

Para aquellos que han nacido traicionados por la suerte.

Y se olvidan, cuenta la leyenda, esos tres reyes magos,

de traer a algunos desafortunados merecidos regalos.



Lluvia

Del cielo al suelo,

lluvia.

Del suelo al cielo,

un reflejo.



Miradas

Se bañan todos los colores en el mar.

Blanco puro, blanco luz, blanco brillo,

blanco espuma, blanco estudio.

Cada blanco corona una ola

y se entusiasman los blancos con grises y azules,

con todos los azules que el cielo le quiere al mar conceder.

Y el plomo se enfurece con brillos fugaces

mecidos sobre el agua cada atardecer

mientras rosados, violetas y algún azafrán

vienen con los platas y oros de piratas

a bañarse a diario en el agua del mar.

Son las luces, las miradas,

son los colores pinturas de sal.

Son las luces, las miradas,

son los atardeceres, el sol sobre el mar.




Nana

Helechos para que duerman

duendes y hadas.

Verde la cama.

El ruido del agua,

la nana.




Ñu

Por el Samburu,

por Masai Mara,

va un ñu sin mapa.




Otoño

¿Ya has llegado?

¿Ya has venido?

Te llamas otoño

y eres bienvenido.

En tu equipaje,

lluvia y frío,

y un tinte pardo

que pinta el paisaje.

¿Ya has llegado?

¿Ya has venido?

Te llamas otoño,

Y eres bienvenido.




Paseo de otoño


Oigo el ruido

de las hojas

si las piso

y cuando miro

veo todo su color

mientras huelo

y saboreo

las setas de alrededor.

¡Que me mojoooooooooo!

¡Tengo fríoooooooooooo!




Que viene de Siberia


Se nos encoge la nariz,

la calle es una nevera,

el aire frío nos congela.

Dicen que viene de Siberia.

¿Nevará sobre la playa?

¿Helará en el río el agua?

No sé qué pasará,

pero el aire frío nos congela.

Dicen que viene de Siberia…



R

Erre que erre.




Siete magos

En la cabaña

de una montaña

hay siete magos

esta mañana.

Cada uno

tiene un cubo

con fluido del color

que ellos lucen

con estilo del mejor.

El primero va de rojo

como un piojo del rastrojo,

el segundo va naranja,

y se esconde en una zanja

el tercero va amarillo,

como en verano luce el trigo

el cuarto va de verde,

a menudo va y se pierde,

el quinto va de azul

con una capa de tul

el sexto va de añil

como una flor de abril

el séptimo violeta,

como el lazo de tu coleta.

Lanzan todos a volar

hacia arriba su color

con tristeza y con dolor,

aparece el arco-iris

y los magos son tan "figuis"

que se ponen a llorar.



Telaraña, fisura, nido…


Les da volumen la luz,
de noche son siluetas.

Sólo al amanecer el sol

le concede entidad y nombre

a cada árbol de tu bosque,

y es entonces cuando ves

el verde nuevo de otro brote,

la telaraña entre las ramas,

la fisura en la corteza

o ese nido a medio hacer.

Les da volumen la luz,

de noche son siluetas.



Uñas

Veinte uñas que tenemos,

de las veinte sólo diez

las tenemos en los pies.

Hay cinco en una mano,

y en la otra cinco más.

Veinte uñas que tenemos,

de las veinte sólo diez

las tenemos en los pies.



Volcán

La Tierra tiene un grano

que revienta tarde o temprano,

echa humo,

da susto

echa fuego,

da miedo.

El grano está abierto,

ha tronado un concierto:

de noche,

el rojo brilla

y si amanece,

el gris aparece.




Web

-¡Mira, ven!-

te invita la web

a entrar en la red.

(Pero debes saber entrar y salir,

no puedes allí quedarte a vivir.)



X

¿Soy una incógnita?

¡Una incógnita soy!

¡Ay de mí, ¡ncógnita!.

Ya

Ya has llegado a la y griega.

Ni romana ni latina,

ni persa, ni meda,

ni fenicia, ni egipcia.

Mediterránea, griega.




ZZZZZZZZZZZZzzzzzzzz

Quedóse la niña dormida

y soñó que de la albahaca

surgía un halo de plata

y viento y nubes y agua

y niebla y versos y nácar

hacia un paisaje estelar

celeste, nocturno, lunar.



F I N

2 comentarios:

Montse dijo...

esta entrada podría ser un libro completo

poesiaula dijo...

Pobrecito, sólo le falta un editor.